jueves, agosto 18

De horarios y comidas...



Desde que tengo uso de razón como cuando tengo hambre y tomo agua cuando tengo sed… Y ese error me ha llevado a los problemas de peso con los que lucho. No es sencillo cambiar los hábitos alimenticios…

Me gustan las ensaladas, adoro las frutas, me gusta el pescado, el pollo y sé que la comida bien preparada no significa que tenga que tener muchas calorías… Ese no es el problema… El problema es que me cuesta levantarme y desayunar… me cuesta cumplir un horario, me cuesta comer cuando no siento que mi cuerpo lo pide, eso ha hecho que mi cuerpo reaccione acumulando toda la grasa posible, pues nunca sabe cuándo volverá a tener alimentos… Es como si mi cuerpo creyera que está en guerra y debe ahorrar municiones…

Lo mismo sucede con el agua… Vivía hasta hace cuatro meses en una ciudad donde la temperatura promedio todo el año es de 35°C Maracaibo es bien llamada “La tierra del sol amada” y el calor constante me hacia consumir con facilidad los dos litros de agua que requiere el organismo… pero ahora vivo en Santiago de Chile, estamos en invierno y nunca siento calor… no me da sed… y he notado que hay días donde solo tomo dos vasos de agua…

Eso es lo que debe cambiar... y eso es lo que mas me ha costado.

El ejercicio… ha cambiado para mí… NUNCA me había ejercitado… ni siquiera de niña en el colegio pues buscaba las formas de evadir la clase… No se jugar voleibol, no se andar en bici, no sé nadar… y ni siquiera sé bailar… pero al llegar a Chile decidí que era la oportunidad perfecta para que algunas cosas cambiaran y  a los dos meses, con el apoyo de mi pareja me inscribí en un gimnasio por primera vez en mi vida.

Decidimos que haría una clase de Pilates suelo, dura 45 minutos y podría hacerla todos los días o tres veces por semana… No puedo negarlo, la primera semana fue un infierno… no solo porque no era capaz de hacer los ejercicios ya que mi cuerpo no estaba acostumbrado… sino también, porque me dolía hasta la última de mis pestañas… ohhh que aun lo recuerdo y me duele… pero gracias a Dios la perseverancia logró que el dolor pasara y que poco a poco en estos meses haya ido mejorando mi resistencia física… Además creo que el mayor beneficio ha sido vencer el miedo al ejercicio, quitar de mi mente la barrera que me hacia sentir que no era capaz… y no temerle al gimnasio, a las chicas con lindas figuras o las maquinas grandes y extrañas que se ven allí.

Pero aunque haya logrado sentirme bien con el ejercicio… Sé que debo enfocarme en la alimentación… pues se que es más efectivo para la pérdida de peso y porque es el secreto… una vez que habitúe mis hábitos alimenticios será más sencillo alcanzar el objetivo y mantenerlo en el tiempo.

Esta primera semana me ha hecho comprender que realmente debo poner de mi parte... que el esfuerzo en mi caso no se trata de evitar comidas… sino de organizarme para comer… de no pasar muchas horas sin que mi cuerpo consuma alimentos sanos…

Sé que puedo hacerlo… Voy a hacerlo… 

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