jueves, agosto 25

Dos tristes semanas


Han pasado casi dos semanas desde que comencé el proceso de mejorar mi alimentación… mi balance? Absolutamente negativo….
Las cosas no han resultado… es como si aun estuviese en la línea de salida, el primer paso aun no llega… Cambiar mis hábitos alimenticios se ha convertido en algo que ahora me genera ansiedad y que no estoy segura de poder manejar…
No estoy comiendo… vuelvo a pasar largas horas sin comer, es la 1pm y solo he tomado un vaso de agua, no estoy yendo al gimnasio con la frecuencia que lo hacia antes… parece mentira pero desde que comencé este proceso siento que todo esta peor.
Que siento?
Me siento mal conmigo, como si me defraudara… y eso me ha generado una tensión que por primera vez me ha impedido dormir, me reprocho en silencio todo el tiempo y he dejado de mirarme en el espejo… en definitiva, me siento terrible y han sido dos semanas para el olvido.
Mi razón?
Quizás no sea “la razón” pero es la mia… desde que llegué a Chile siento que no tengo el control de las cosas, no trabajo, por lo cual no puedo disponer del dinero con libertad y no me gusta pedirle a mi pareja… asi que “adapto” a lo que haya y eso en el fondo me disgusta.
Mi decisión?
Siempre dije que el proceso involucraría cambios no solo físicamente… y es hora de ello… lo he pensado, he hecho un menú fácil y ligero, que incluye las meriendas y los horarios… ahora haré la lista de compras y hablaré con El… Espero que el fin de semana compremos las cosas y desde el lunes cumplir la rutina de alimentación… dar ese primer paso que tanto me ha costado.
Finalmente…
No ha sido una gran semana… y no me siento muy bien… me da un poco de rabia y trato de no pensar en eso… en el fondo siento que es mi culpa… pero se que culparme no solucionará nada…
Decisión y acción… es lo único en lo que debo enfocarme.

jueves, agosto 18

De horarios y comidas...



Desde que tengo uso de razón como cuando tengo hambre y tomo agua cuando tengo sed… Y ese error me ha llevado a los problemas de peso con los que lucho. No es sencillo cambiar los hábitos alimenticios…

Me gustan las ensaladas, adoro las frutas, me gusta el pescado, el pollo y sé que la comida bien preparada no significa que tenga que tener muchas calorías… Ese no es el problema… El problema es que me cuesta levantarme y desayunar… me cuesta cumplir un horario, me cuesta comer cuando no siento que mi cuerpo lo pide, eso ha hecho que mi cuerpo reaccione acumulando toda la grasa posible, pues nunca sabe cuándo volverá a tener alimentos… Es como si mi cuerpo creyera que está en guerra y debe ahorrar municiones…

Lo mismo sucede con el agua… Vivía hasta hace cuatro meses en una ciudad donde la temperatura promedio todo el año es de 35°C Maracaibo es bien llamada “La tierra del sol amada” y el calor constante me hacia consumir con facilidad los dos litros de agua que requiere el organismo… pero ahora vivo en Santiago de Chile, estamos en invierno y nunca siento calor… no me da sed… y he notado que hay días donde solo tomo dos vasos de agua…

Eso es lo que debe cambiar... y eso es lo que mas me ha costado.

El ejercicio… ha cambiado para mí… NUNCA me había ejercitado… ni siquiera de niña en el colegio pues buscaba las formas de evadir la clase… No se jugar voleibol, no se andar en bici, no sé nadar… y ni siquiera sé bailar… pero al llegar a Chile decidí que era la oportunidad perfecta para que algunas cosas cambiaran y  a los dos meses, con el apoyo de mi pareja me inscribí en un gimnasio por primera vez en mi vida.

Decidimos que haría una clase de Pilates suelo, dura 45 minutos y podría hacerla todos los días o tres veces por semana… No puedo negarlo, la primera semana fue un infierno… no solo porque no era capaz de hacer los ejercicios ya que mi cuerpo no estaba acostumbrado… sino también, porque me dolía hasta la última de mis pestañas… ohhh que aun lo recuerdo y me duele… pero gracias a Dios la perseverancia logró que el dolor pasara y que poco a poco en estos meses haya ido mejorando mi resistencia física… Además creo que el mayor beneficio ha sido vencer el miedo al ejercicio, quitar de mi mente la barrera que me hacia sentir que no era capaz… y no temerle al gimnasio, a las chicas con lindas figuras o las maquinas grandes y extrañas que se ven allí.

Pero aunque haya logrado sentirme bien con el ejercicio… Sé que debo enfocarme en la alimentación… pues se que es más efectivo para la pérdida de peso y porque es el secreto… una vez que habitúe mis hábitos alimenticios será más sencillo alcanzar el objetivo y mantenerlo en el tiempo.

Esta primera semana me ha hecho comprender que realmente debo poner de mi parte... que el esfuerzo en mi caso no se trata de evitar comidas… sino de organizarme para comer… de no pasar muchas horas sin que mi cuerpo consuma alimentos sanos…

Sé que puedo hacerlo… Voy a hacerlo… 

viernes, agosto 12

Lista para comenzar



He decidido retomar mi régimen de alimentación… aquel que perdí por tonta hace algunos años.

Tengo muchas motivaciones, mucho tiempo y sobretodo creo que no será una meta difícil… Creo que es una meta realista, sana y en un tiempo adecuado… excepto por el tema de la constancia... el gran secreto... el pequeño detalle que siempre marca la diferencia.

El comienzo es gradual, desde hoy… ayer jueves fue mi visita al “Evaluador” con el fin de establecer mi rutina de ejercicios y marcar el inicio en mi cambio de vida… pero… es jueves…. Viene un fin de semana largo en Chile, así que... el inicio formal será el martes próximo. Los días que restan quiero dedicarlos a planificar mis comidas, a comprar lo necesario y a establecer las pautas con las que voy a guiarme espero que el resto de mi vida…

Debo decir que la visita al Evaluador no fue sencilla… ponerse de pie ante un hombre joven, perfectamente formado, con sus músculos perfectamente definidos y escucharle decir mientras intenta parecer agradable que eres una gorda, que tienes 15 kilos de sobrepeso, que tienes un índice de grasa en tu cuerpo que es terriblemente alto y que tu cintura se aleja por 31 centímetros de los 60 que marcan las mises… Todo esto mientras te mira con cara de escepticismo ante tu decisión de cambiar pero al mismo tiempo intenta sonreír y parecer tu aliado. Definitivamente no es sencillo aunque debo reconocer que tiene razón… pero vamos... a quien le gusta que se lo digan??

La idea de escribir este aspecto de mi vida, es una suerte de exorcismo y compromiso, de testimonio y confesión… Nadie ha sabido nunca los intrínsecos pensamientos que pasan por mi cerebro de gordo, los efectos en mi autoestima y la forma como mi figura condiciona mi forma de relacionarme con los demás… Incluso con mi pareja.

Quiero que sea también un camino de sanación, de mejoramiento físico y espiritual, de aprendizaje y que se vaya convirtiendo poco a poco en una conquista.

Convertiré esto en una especie de diario… Quién sabe? Al final alguien me compra historia y además de flaca termino siendo rica jajajaja, sino, al menos seré flaca :D
 
Los datos de inicio para mi proceso de bajar de peso son los siguientes:

Datos iniciales

Expectativas
15-ago-2011

15-ago-2012
Edad:
28 años

Edad:
28 años
Estatura:
1,66 cm

Estatura:
1,66 cm
Peso:
82,6 kg

Peso:
67 kg
% Grasa:
51%

% Grasa:
30% máx.
IMC:
29,9

IMC:
24
Cintura
91 cm

Cintura
80 cm máx.

Así, parece ser una meta razonable, que solo exige constancia y perseverancia, es decir, está en mis manos la decisión de cambiar mi cuerpo y mi estilo de vida… y creo que lo mejor es ir un paso a la vez… un día a la vez… Mi lema será “Solo por hoy voy a comer sano” 

Mi problema de peso está centrado en un metabolismo lento ya que tengo un desorden total en los horarios de mis comidas y además NUNCA me había ejercitado. Lo que ha hecho que mi cuerpo se dedique a acumular grasa para sobrevivir pues no sabe cuándo va a tener alimentos.

Hace un par de meses comencé por primera vez a asistir a un gimnasio y tomo desde entonces una clase de Pilates suelo de 45 minutos diarios y debo reconocer que en dos meses he logrado varios cambios importantes en mí, el más importante de todos? No temerle al ejercicio y sentir que mi resistencia poco a poco va en aumento.

El evaluador me dio varios tips para este primer mes…
  • Tomar un vaso de agua en ayunas
  • Desayunar avena con leche descremada, es ligero, con mucha fibra y me ayudará a tener energía todo el día
  • Comer cada tres horas y cumplir las comidas con religiosidad.
  • Aumentar sustancialmente el consumo de frutas y verduras. Ensaladas y yogurt descremado
  • Máximo dos panes diarios, preferiblemente de dieta por su alto contenido en fibra
  • No tomar cenas pesadas
  • Sustituir el azúcar por endulzante
  • Seguir una rutina de ejercicio la cual contempla los 45 minutos de Pilates 4 o 5 veces a la semana y hacer adicional 25 minutos de caminata y 15 minutos en bicicleta elíptica al menos 3 veces por semana.
Así que apoyada en estos tips, con el apoyo de mi pareja y con la buena disposición creo que comenzaré con muy buen pie este régimen. 

También voy a ponerme ciertas reglas con el fin de controlar mi ansiedad que es una de las razones que afectan mi peso.

  • No voy a buscar dietas por internet
  • No voy a ver programas o shows sobre la pérdida de peso
  • Solo puedo pesarme máximo dos veces al mes (incluido el pesaje de seguimiento con el evaluador)
La intención al escribir es hacer de este sitio un rincón de apoyo a mí misma, compartir acá mis alegrías por los logros y mis tensiones o sentimientos difíciles, espero que sea también un lugar donde planificar, donde controlar y donde corregir mis errores.

La intención de las reglas es controlar el deseo de hacer las cosas peligrosamente rápidas, con dietas que te aseguran perder 8 kilos en un mes o realities donde el antes y el después esta tan cerca que quiero despertar al día siguiente con 10 kilos menos. Mi intención al controlar las veces que me peso, es no hacer de la balanza mi juez, sino mi compañera, comprender y aceptar que ella me ayudará a marcar la forma como llevo mi estilo de vida, pero que no será ella quien me controle o controle lo que como. 

Creo que existe una línea muy delgada entre querer bajar de peso por sentirse bien con uno mismo y convertir ese objetivo en tu peor enemigo, incluso con consecuencias graves para tu salud. Es por eso que aquí no voy a hacerle propaganda a ninguna dieta, ni a ningún medicamento… no voy tampoco a contar la fórmula ideal para perder peso… solo voy a contar mi historia, mi forma de ver la vida a través del cristal de los kilos.